Estatuas de Sal

Hay una novela de la que todo el mundo habla en este invierno. Es una de las revelaciones de la temporada literaria y ya está repleta de alabanzas de los críticos, entendidos y, por supuesto, de los lectores, que no paran de recomendarla.
‘Estatuas de sal’, de Margarita Hans Palmero.

Al ver su portada en tantos escaparates y oír hablar del libro y de su autora en distintos medios de comunicación,pensé inicialmente que era un producto del marketing publicitario de la industria editorial en un intento de ponerlo a la vista para hacerlo best seller. Nada más lejos de esa intención de convertirlo en un éxito literario por vía comercial publicitaria, por otra parte legítima; pero lo cierto es que su éxito editorial está emergiendo desde abajo como por arte de magia y petición del lector. La gente lo está haciendo propio como un estupendo encuentro en el placer de su lectura. Es “un boca a oreja” de unos a otros con el que nadie queda decepcionado, al contrario, agradece la recomendación porque esta historia merece la pena ser leída.

Y quien la lee la recomienda porque gusta, porque atrapa en su intriga, en el misterio suave y enigmático que encierra su relato fluido; porque es entretenida, divierte, está muy bien contada y porque parece que está escrita pensando en hacernos pasar ratos maravillosos disfrutando su lectura en la mesa camilla, la chimenea o recostados en la cama olvidándonos del tiempo. Cuidado si lo lees mientras vas en autobús o tren, porque puedes pasarte fácilmente de parada.
Yo no lo he leído de un golpe, he preferido saborearlo despacio y sin apuro, a tiempos pausados siendo consciente de que la autora quiere dejarnos con la intriga de un rato para otro.

Llama la atención la fluidez de su vocabulario exacto y sencillo, nada enrevesado, que Margarita va meciendo en cada página perfectamente descrita para recrear fielmente el significado ambiental de la vivencia que nos hace contemplar en nuestra imaginación.

Es la primera novela de esta autora que apunta maneras de ser una de las escritoras más leídas de los próximos años. Es mi augurio y mi deseo.

Carmen Pareja-Obregón de los Reyes /SEVILLA EN AÑIL

¡Qué libro más interesante, me encanta cómo lo cuentas, he disfrutado mucho leyendo esta historia!
Gracias Carmen, me alegro de que te haya gustado. Puedes creerme que es esa mi más pura intención. Me importa más que los lectores disfruten de mi novela que el hecho de que se vendan decenas de miles de ejemplares, aunque esto nos vendría bien sin duda a mi editorial y a mí.
Y a Hacienda, que somos todos.
(Desde aquí empezamos a reír y ya no paramos en todo el tiempo que estuvimos juntas, nada más que en los momentos en los que la conversación exigía otra solemnidad.
Ella es muy dulce y muy cordial, risueña, sensible, encantadora. El optimismo es su bandera, el pensamiento positivo es el único que se auto- permite para sacar felicidad a la vida.
Y hablamos de libélulas y mariposas y de la amistad y de la familia, porque ella es muy familiar y muy amistosa…).

¿Escribes desde hace mucho?
Desde pequeñita, pequeñita, pequeñita.
(Lo dice con una dulzura afirmada que me recuerda a Dorothy de El Maravilloso Mago de Oz).
Estaba en Primaria y los viernes a última hora, el profesor nos regalaba el ritual de escribir cuentos. Una amiga mía los dibujaba y yo los escribía. Un buen día se convocó un concurso de una editorial. Se trataba de escribir otra versión de El Quijote. Yo me presenté y gané el 1er Premio.
¿Aún lo conservas?, porque un libro así, un segundo Quijote escrito por una niña, sería seguro una maravilla.
En aquellos tiempos ni a mis padres ni a mí se nos ocurrió y se fue perdiendo en el tiempo.

Recuerdo con mucha felicidad esa faceta del colegio. Yo leía mucho, ya me encantaba entonces, siempre he leído mucho; pero el escribir se había quedado en vacío hasta que tuve a mi hija y me emocionaba escribiendo cuentos cortos para ella. Cuando ella fue creciendo, el trabajo me apartó de nuevo de la escritura hasta el nacimiento de mi hijo, entonces recuperé de nuevo la energía para escribirle cuentos igual que a su hermana.

Me llegó también, que Estatuas de Sal no es tu primer libro sino el segundo publicado.
Es mi primera novela, el anterior es un libro testimonial “Mundo de Cristal”, un libro benéfico dedicado a mi hermano Juan, que padece una enfermedad denominada Rubinstein Tavbi.
Era el sueño de mi madre que me pedía constantemente que hablara de mi hermano. Le dije que sí, que lo haría para resaltar su vida en positivo. Fue un éxito inesperado que ayudó a conocer más este síndrome y a marcar nuestra evidencia de la inmensa felicidad que a pesar de la enfermedad nos contagia mi hermano cada día.
Era una entrada en ese mundo a través de algo tan cercano y particular como es la propia experiencia familiar que se desarrolla a través de la vida de mi querido y entrañable hermano Juan.
Fue una edición pública promovida por AVAIN cuyos beneficios fueron destinados al centro Manuel Díaz El Cordobés para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad que acoge dicha institución.
El libro tuvo una gran acogida y nos hizo mucho bien a todos, por muchas razones que tú que eres muy sensible, Carmen, entiendes con solo mirarme. Pero además es que desde ese momento para mí fue imparable la necesidad de escribir. Me inscribí en talleres de escritura profesionales para formar mi capacidad literaria, me apunté al Club El Tintero en el que estamos gente que nos gusta escribir, inicié mi blog y empecé a colgar en él cuentos, escribí mi primer borrador de Estatuas de Sal y algunos otros títulos que irán saliendo a la luz próximamente.

Eres muy valiente ¿Cuál crees que es la clave de tu éxito?
Quizás la voluntad. Por eso una de mis frases favoritas es “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”. Es de Einstein y “la llevo conmigo” a todas partes.

Muy cierta, muy inspiradora, no la conocía pero la he visto escrita en los agradecimientos previos de tu novela.

Has llenado la historia de este libro de rosas blancas. ¿Es la flor que más te gusta?.
Me encantan las rosas, pero me quedo con el jazmín.
¿Tu color favorito?
Casi todos los de la paleta.
Estás hoy muy Anabel (la protagonista de la novela).
Bueno, especialmente el rojo.
Le tengo un aprecio especial al rojo. Fíjate que cuando presenté mi libro llevaba puestos unos zapatos rojos que me había regalado mi hija el día de mi cumpleaños.
¿No serían unos escarpines rojos como los de Dorothy en El Mago de Oz?, ¡Ya decía yo que me recuerdas a ella!.

Eres grande Margarita. Me encanta tu humildad y tu forma de ser. Me encanta tu novela y tu forma de escribir. Me alegra haberte empezado a leer, ya estoy esperando el próximo. Sé que hay que darle un tiempo a Estatuas de Sal, pero estaré pendiente de cuando se edite tu nueva novela ”Brumas del pasado”.
¡Ole tú!

 


Estatuas de Sal. Editorial ExLibric. 2017. Margarita Hans Palmero
Tras la muerte de su padre, Anabel regresa a la antigua casa familiar. En aquel caserío andaluz de la Campiña Sevillana comienza a ver cosas que los demás no ven. Siente presencias que podrían tener alguna relación con ella. Paralelamente a los enigmas que suceden en torno a su vida, Anabel conoce que jóvenes que se parecen a ella están desapareciendo por todo el país ¿Será obra de un asesino en serie? ¿Podría ser ella su próxima víctima? Cualquier detalle puede ser decisivo para desvelar un misterio cuyo culpable puede ser la persona más inesperada. Margarita Hans ha escrito un libro que sorprende progresivamente, un viaje a ritmo intenso que tiene un único destino: las estatuas de sal.

Margarita Hans sabe captar historias en cada conversación cotidiana, crea personajes y lugares a partir de un simple rayo de luz. Nacida en el pueblo cordobés de Palma del Río, posteriormente se trasladó primero a Cañada Rosal y posteriormente a Carmona, en la provincia de Sevilla. En ambos lugares fue absorbiendo tradiciones y leyendas que despertaron en la autora unas ansias tremendas de crear historias. Al nacer su hija comenzó a escribir pequeños cuentos dedicados a ella, aunque poco después el trabajo le hizo tener que dejar al margen la literatura. Trece años después, con el nacimiento de su hijo, el mundo de los cuentos llamó su atención. En enero de 2013 vio uno de sus sueños cumplidos publicando el pequeño libro Mundo de Cristal, un libro benéfico dedicado a su hermano Juan, que padece una enfermedad denominada Rubinstein Tavbi. Tras la buena acogida de este pequeño libro, decidió continuar escribiendo y empezó a crear cuentos más largos. En esta época surgió la primera versión de Estatuas de sal. Su actividad literaria continuaría a través de un taller de escritura creativa en Casa Tomada de Sevilla y de nuevo se aventuró para crear el blog Pergamino de sueños escritos en 2015. En la actualidad también forma parte del Club literario El Tintero que le ha servido de lanzadera para decidirse por publicar.

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